Me preguntan mucho cómo empecé a ser anfitrión en Ajili.ma, y la respuesta honesta es que todo comenzó con una sola foto de mi taller de cerámica y las ganas de intentarlo. No necesitas un discurso pulido — necesitas algo real para compartir.
El proceso para publicar es sencillo: sube una foto de tu experiencia, y las herramientas de Ajili.ma te ayudan a redactar un título, una descripción y puntos destacados que puedes editar antes de publicar. A partir de ahí, nuestro equipo revisa las nuevas publicaciones antes de que se publiquen.
Una vez que estás en línea, todo sucede por chat. Los huéspedes te escriben directamente para hacer preguntas y confirmar una fecha — no hay un sistema de reservas rígido que gestionar, solo una conversación, como cuando coordinas con un amigo.
El pago se gestiona directamente entre tú y tu huésped, en persona, una vez que se reúnan — Ajili.ma no se queda con ninguna parte de lo que cobras. Si tienes una habilidad, un oficio o un rincón de tu ciudad que te encanta mostrar, vale la pena intentarlo.



